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Una tarde teatral, sexta historia.

PERSONAJES:
-Sasha Roosevelt, la hija menor de la familia.

-Malia Roosevelt, la hija mayor de la familia.

-Madre de Malia y Sasha Roosevelt. Nombre no revelado, por ahora.

ACTO I, ESCENA I

(El escenario es un salón típico de un hogar de Norteamérica, con televisión de pantalla plana, sofá de calidad media y para tres personas, armarios con todo tipo de cosas sin importancia y alguna que otra ventana al exterior. En el sofá está la madre, comiendo palomitas.)

(Sasha aparece en el salón)

Sasha:
Sale Sasha al escenario
que es un salón muy normalito
y aquí vemos a la otra actriz
comiendo palomitas de maíz
en el sofá, la muy cerda.

Madre:
¿Ahora qué haces?
¿Por qué me llamas cerda?

Sasha:
Que no te hagan preocupar
esos detalles.

Madre:
¡Contéstame!
¡No te vaya por las ramas,
como siempre!

Sasha:
¡Qué pereza, mujer!
Estamos haciendo una obra de teatro.
Porque el mundo en sí
es un gran teatro
y ésta es nuestra función.

Madre:
¿Eeeeeeeh?
¡Qué mierdas dices,
estamos en la vida real!
¡Déjame ver la película,
que no puedo ver el hermoso culito
que tiene el actor!

Sasha:
Eres toda una enferma, ¿lo sabes?

Madre:
¡Ya, ya, molesta a tu hermana!
¡Por favor!

Sasha:
Ya la moleste ayer.
Ahora te toca a ti,
tengo un horario
que lo dice.

Madre:
Eres una molestia.
Si no fuera por Malia
te habría abortado,
nunca tuve que haberla hecho caso.

Sasha:
¡Oh! ¡El amor maternal!
¡Qué cariño, qué amor!
Me siento tan querida,
deben haber más madres
como tú.

Madre:
¡Malia, hija mía!
¡Dile a tu querida hermana
que deje de fastidiar
a su pobre madre!

Sasha:
¡Malia, ella dice cosas feas!
¡Regáñala y lava su lengua horripilante
con lejía de mala calidad!

Madre:
¡Ésta no dice más que tonterías!
¡Regáñala a ella, no a mí!
¡Es ella quién me está molestando!

(Malia ha entrado en el salón, con bata de cocina.)

Malia:
¿Por qué tantos gritos?

Sasha:
Porque la mala gente nunca descansa.

Madre:
La mala gente eres tú, por supuesto.

Sasha:
¿Yo? Pero si soy una linda coliflor.

Madre:
¡Sí, una linda coliflor procedente
del infierno!

Malia:
¡Basta, por favor!
No deberían pelearse,
son madre e hija,
respétese la una
a la otra.

Sasha y Madre a la vez:
Ahahahahahahahahaha…

(Se señala la una a la otra)

¡Pero si ha sido ella quién
ha empezado!

Malia:
En vez de pelearse siempre
la una con la otra,
podrían ayudarme.

Sasha y Madre a la vez:
Ahahahahahahahahaha…

(Sasha se tira al suelo sin parar de reír. La madre del sofá por lo mismo.)

Sasha:
Mejor hagamos cosas
más útiles.

Por ejemplo,
dí a cuál de nosotras
quieres más.

Madre:
Eso, eso. Yo gano.
Sin mí no hubiera existido.

Sasha:
Y eso que la querías abortar
también.

Malia:
Pues os quiero mucho
a las dos.

Sasha y Madre a la vez:
¡Eso dicen todos!
Elige a una.

Malia:
Yo jamás sería capaz de eso.
No puedo elegir ninguna.
Y pues, me gustaría que terminasen,
porque me es incómodo.

Sasha:
Yo sé que tú puedes.
Soy adorable.
Hago comedias.
Me burló de los ateos,
y de todos en general.
Yo no tengo un trabajo indigno.
Además cuando me baño contigo
no te hago cosas extrañas
como cierta persona.

Malia:
No es eso…

Madre:
¿Pero qué dices, idiota?
¡Hace siglos que no nos
bañamos juntas!
¡Y mi trabajo no tiene
nada de indigno!

Sasha:
¡Notición, notición!
¡La representante de las putas
ha dictaminado que su trabajo
es bien digno! ¡La prensa mundial
se está muriendo literalmente de risa!

Madre:
¿Hija mía, a que mi trabajo es digno?

Malia:
Si lo fuera yo no estaría intentando
convencerte de que dejarás de serlo.

Sasha:
Zas en toda la boca.

Malia:
¡Tengo muchas cosas que hacer!
Así que, por favor, dejen esto.
No van a conseguir nada.

(Malia se va a la cocina.)

Madre:
Ya la has oído.
Así que vete a por culo,
que me estoy perdiendo la peli.

Sasha:
Lo dices como si ella fuera la mamá.
¡Wow, espera, si es la mamá!
Y tú eres el padre gordo y feo
que se sienta en el sofá
todas las noches.

¡El esposo que nadie
desearía tener!

Madre:
Y tú la hija que no debería
haber nacido.

Sasha:
¿Y si hiciéramos una competición?
Quién gana recibirá el amor de
la mamá Malia.

Madre:
La mamá soy yo.

Sasha:
Por desgracia.

ACTO I, ESCENA II
(Patio de una casa típica norteamericana, con césped y algún que otro árbol, cuyos límites está marcado por una valla de madera. Sasha y la madre están en el centro.)

Madre:
¡Por tu culpa no podré ver
esa película!
¡Espero que cuando hagamos
lo que quieras hacer,
me dejas en paz de una vez!

Sasha:
Solo es una simple
competición.
Con perdedores
y ganadores.

Madre:
¡A ver si lo adivino!
¿Es para conseguir
el amor de Malia?
¡Pues adelante!

Después de todo
ella es la única de las dos
que sirve como hija.
Me hace de comer,
me prepara la bañera,
me limpia la casa,
arregla todas las cosas
que se rompen…
Ha sido un beneficio
a largo plazo.

Sasha:
En mi tierra eso
se llama sirvienta.
En fin…

(Sasha se dirige al público)

Buenos días, público!
¡En unos minutos!
¡Los Juegos Roosevelt
van a empezar!

Madre:
A veces pienso que te parí mal,
tu cerebro no funciona como debería.
¿Y qué mierdas te acabas de inventar?

Sasha:
Buena pregunta.
¡Ahora contesta!

Madre:
¿Qué? ¿Qué?
¿Contestar el qué?

(Sasha le da una patada a su madre en la espinilla. Ésta cae al suelo gimiendo de dolor)

Madre:
¡Maldita estúpida,
si no te he hecho nada!

Sasha:
Si no contestas la pregunta,
un punto menos, y un castigo.

(La madre se levanta.)

Madre:
Yo nunca dije que iba a participar
en algo así.

¡Ni siquiera sé lo que estás haciendo!

Sasha:
¡Dios mío, hay que explicarlo todo!
Este es un concurso sobre nuestro apellido,
tan digno, tan famoso y hermoso,
que no debería haber formado parte de ti,
que además de puta, eres mentirosa.

Así que… ¿vamos a continuar?

Siguiente pregunta.
¿En qué año Franklin D. Roosevelt
cogió la polio?
¿Cuántas islas tiene el nombre
Roosevelt?
¿Quién fue primero, Theodore
o Franklin?
¿Di todo las leyes que hicieron
cada uno de ellos?
¿Te puedes cambiar de apellido?

Madre:
¡Ni siquiera sabes lo que es un puto concurso!
¡Soy una negada para la historia, y es política,
y esas cosas me dan asco!

(La madre está dirigiendo hacía afuera del escenario)

Sasha:
¿Adónde vas? ¡Solo acaba de empezar!

Madre:
Ir a la tele.
¡¡Allí si se dan concursos
de verdad!!

(Sasha le da otro golpe a la espinilla y la madre cae al suelo gimiendo de dolor. Ella sale del escenario y vuelve con una manguera, y con eso la ataca.)

Madre:
¿Qué haces?
¡Deja de mojarme
con la puta manguera!

Sasha:
¡Más puta que tú no será!
Y solo estoy ahorrando agua
para las futuras generaciones.

(La madre se levanta y va a por Sasha. Ésta suelta la manguera y su madre la coge.)

Madre:
¡Ahora te vas a enterar!
¡Porque yo ya tengo el poder!
¡Vas a sufrir mi ira!

Sasha:
Mamá, no malgastes agua.
Puedes que traigas el pan,
Pero no lo sabes administrar.

(Las dos empiezan a correr sin parar por el jardín)

ACTO I, ESCENA III
(La cocina de la casa, con todo lo típico, desde un gran frigorífico, una mesa con cesta de frutas en el centro, un horno, hornillas eléctricas y todo tipo de cosas. Malia ha terminado de limpiar.)

Malia:
Y con esto por fin he podido terminar
la casa por hoy.
¡Lo malo será que mañana lo ensuciaran
todo de nuevo!
Si supieran cuidar la casa…

(Se produce un ruido muy fuerte que sobresalta a Malia.)

Malia:
¿Qué ha sido eso?
¡Tengo un mal presentimiento!

(Se escucha otro ruido, el del timbre, varias veces.)

Malia:
¡Ya voy! ¡Ya voy!

(Malia sale del escenario. La madre y Sasha aparecen, y la primera se mete debajo de la mesa.)

Sasha:
¡Wow! ¡Vaya con la gallina!

Madre:
¡Ha sido culpa tuya!

(Malia entra en el escenario.)

Malia:
¿Ahora qué has hecho?

(La madre sale de debajo de la mesa.)

Sasha:
La muy gorda se subió
a un árbol y se
rompió y partió por dos
el coche del vecino.

Madre:
Tú te subiste primera
al árbol.
Yo solo te perseguí.

Malia:
¡Oh dios mío!
¿Os habéis hecho daño?

Sasha:
El único que ha muerto
ha sido ese coche nuevecito.
solo le quedaban cinco años
por terminar el préstamo.

Malia:
¡Mamá, ya eres toda una adulta,
deja de comportarte como una
Adolescente!

Sasha:
¡Más bien, es una eterna adolespeste!

Malia:
Pues por vuestras tonterías,
podríais haber muerto,
y habéis provocado daño
a una propiedad privada.

Sasha:
¡Esto no pasaría en el comunismo!

Malia:
¿Y ahora qué haremos?
Pedirle perdón no nos bastará.
De todos modos, vamos a su casa
por pedirle disculpas.

Madre:
¿Estás loca?
¡Nos denunciará!

Malia:
¡Y con todo el derecho del mundo!
¡Y lo aceptáremos, porque ha sido nuestra culpa!
Es más, ayudarás en todo lo posible para
reparar tu error.

Sasha:
Mientras sea legal
y moralmente aceptable.

Malia:
¡Exacto!

Madre:
¡No quiero!
¡La culpa es de Sasha!
¡Así que vaya ella!

Sasha:
¡Estás en contra del sistema!

Malia:
¡Las dos la tienen!
¡Tal vez Sasha menos,
por no ser una adulta!
Así que, empiecen a andar
hacía la casa del vecino.

Sasha y Madre a la vez:
¡No!

(Malia las coge de las orejas y las arrastra hacía afuera del escenario.)

Malia:
¡Sí o sí! ¡Las tres juntas!
¡Como una familia!

(Las tres salen del escenario.)

FIN

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